UEFA y Concacaf evalúan crear una Liga de Naciones conjunta para 2028
Las confederaciones de Europa y Norteamérica exploran una alianza estratégica para organizar un torneo continental unificado en Estados Unidos.

La UEFA y la Concacaf han comenzado a trazar los planes para una nueva Liga de Naciones conjunta que tendría lugar en 2028. Esta propuesta, que busca fortalecer la competitividad entre las selecciones de ambas regiones, se plantea como un desafío directo a la estructura actual de la FIFA, encabezada por Gianni Infantino, al proponer un formato que alteraría el calendario internacional tradicional.
El torneo se llevaría a cabo en Estados Unidos, país que se ha consolidado como un centro estratégico para el desarrollo de grandes eventos futbolísticos en el continente. La iniciativa, según fuentes cercanas a las negociaciones, pretende maximizar los ingresos comerciales y televisivos mediante la integración de los mercados europeo y norteamericano, ofreciendo un espectáculo deportivo inédito para los aficionados de ambos lados del Atlántico.
Fuentes ligadas al proyecto indican que la intención de este bloque es ganar mayor peso en la toma de decisiones dentro del ecosistema futbolístico global. Al unificar fuerzas, tanto la UEFA como la Concacaf buscan reducir la dependencia de las directrices impuestas por la FIFA, proponiendo un modelo de gestión más autónomo donde las confederaciones retengan un mayor control sobre sus propios activos deportivos y financieros.
Aunque el proyecto aún se encuentra en una etapa de análisis, los organizadores han señalado que este acercamiento busca elevar el nivel competitivo de los equipos nacionales de la Concacaf al medirse regularmente contra las potencias de Europa. La propuesta será discutida formalmente en los próximos meses para determinar su viabilidad técnica y el impacto que tendría en los calendarios de las ligas locales y los clubes profesionales.
La posibilidad de este certamen genera expectativas sobre cómo se alinearán las federaciones nacionales, incluyendo a la Federación Mexicana de Fútbol, ante este nuevo panorama. Por ahora, las partes involucradas mantienen un enfoque cauteloso, priorizando el diálogo entre las confederaciones para estructurar un modelo de competencia que sea sostenible a largo plazo y que cumpla con los estándares internacionales exigidos.


