Frutas ancestrales mexicanas enfrentan desafíos entre el rescate y la deforestación
El garambullo, la jiotilla y el capulín sobreviven en mercados locales mientras enfrentan amenazas ambientales en Oaxaca y Veracruz.

En diversas regiones de Oaxaca y Veracruz, el consumo y comercialización de frutas ancestrales como el garambullo, la jiotilla y el capulín atraviesan un momento crítico. Mientras grupos de productores locales impulsan el rescate cultural de estos sabores endémicos, la expansión de actividades que provocan la deforestación en zonas rurales pone en riesgo la disponibilidad de estas especies silvestres en los mercados tradicionales del México moderno.
En Oaxaca, colectivos de agricultores han intensificado sus esfuerzos por integrar estos frutos en la dieta contemporánea, posicionándolos como alternativas frente a los productos ultraprocesados. Estos esfuerzos se enfocan en la preservación de los ecosistemas donde estas plantas crecen de manera natural, buscando que el conocimiento tradicional sobre su recolección no se pierda ante el avance de las dinámicas comerciales urbanas.
Por el contrario, en las zonas selváticas y boscosas de Veracruz, la pérdida de cobertura forestal ha reducido drásticamente las áreas de recolección de especies como la jiotilla. Esta situación ha generado preocupación entre los habitantes de las zonas rurales, quienes señalan que la alteración del entorno natural dificulta la supervivencia de estos frutos silvestres, limitando su presencia en los puntos de venta locales que abastecen a las comunidades.
Ante este panorama, diversas organizaciones civiles han propuesto ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) la creación de zonas de protección especial para fomentar la conservación de la biodiversidad alimentaria. El objetivo central de estas propuestas es establecer esquemas de aprovechamiento sustentable que permitan a las familias campesinas continuar con esta tradición sin comprometer la integridad de sus tierras y recursos naturales a largo plazo.


