Damnificados del sismo de 2017 exigen concluir reconstrucción en Ciudad de México
A nueve años del sismo, familias damnificadas solicitan agilizar los trámites pendientes, mientras el gobierno local reporta avances significativos.

A nueve años del sismo del 19 de septiembre de 2017, colectivos de damnificados se manifestaron este domingo en diversos puntos de la Ciudad de México para solicitar a las autoridades capitalinas la aceleración de los procesos de reconstrucción y la entrega de viviendas pendientes. Los afectados señalaron que, aunque se han registrado avances en la rehabilitación de inmuebles, persisten familias que aún enfrentan dificultades con trámites administrativos y la culminación definitiva de sus hogares.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, informó recientemente que el proceso de reconstrucción en la entidad ha alcanzado un avance superior al 97 por ciento. Según la administración local, el esfuerzo institucional se ha concentrado en cerrar las etapas finales de las obras de vivienda social y reforzamiento estructural, buscando garantizar condiciones de seguridad para los habitantes que fueron desplazados por el fenómeno natural.
Representantes de los grupos de damnificados han propuesto la creación de mesas de diálogo permanentes con la Secretaría de Gobierno para resolver casos específicos de rezago habitacional. Argumentan que los procesos burocráticos actuales han retrasado la habitabilidad de edificios que, a pesar de haber recibido recursos iniciales, aún requieren intervenciones técnicas finales para ser entregados formalmente a sus propietarios.
Por su parte, el gobierno de la Ciudad de México ha reiterado su compromiso de concluir la totalidad de los proyectos antes de finalizar el ejercicio presupuestal vigente. Las autoridades enfatizaron que el seguimiento a cada expediente es una prioridad para asegurar que ninguna familia quede desatendida en este proceso de recuperación urbana que ha marcado la agenda pública durante casi una década.
El sismo del 19 de septiembre de 2017 dejó una huella profunda en la infraestructura y el tejido social de la capital del país, obligando a una reestructuración de los protocolos de protección civil y de las políticas de vivienda. A medida que se acerca el cierre de este ciclo de reconstrucción, la atención se mantiene en la transparencia de los recursos ejercidos y la eficacia de la atención a las familias afectadas.


