Baja penetración de seguros contra sismos en viviendas mexicanas
Solo una fracción de las viviendas en México cuenta con protección financiera ante desastres naturales, dejando a millones de familias vulnerables.

A pesar de la alta sismicidad que caracteriza al territorio nacional, la cultura de la prevención financiera sigue siendo una asignatura pendiente en México. De acuerdo con datos recientes, de las 35.2 millones de viviendas registradas en el país, apenas el 25.8% cuenta con algún tipo de seguro. De ese universo, solamente el 33% posee una cobertura específica ante fenómenos naturales, lo que expone a una gran mayoría de los hogares a la pérdida total de su patrimonio en caso de un siniestro de gran magnitud.
La falta de esquemas de aseguramiento representa un desafío estructural para el sector financiero y para las políticas de protección civil. En muchas ocasiones, la adquisición de una vivienda mediante créditos hipotecarios incluye un seguro obligatorio, pero este suele cancelarse una vez que el préstamo es liquidado. A partir de ese momento, la propiedad queda desprotegida ante sismos, inundaciones o huracanes, ya que la contratación voluntaria de pólizas sigue siendo baja entre los propietarios de inmuebles habitacionales.
Expertos en el sector financiero señalan que la baja penetración de este servicio está ligada a factores económicos y a la percepción de riesgo de los ciudadanos. Mientras que en zonas de alta actividad sísmica, como la capital del país o la costa del Pacífico, existe una mayor conciencia sobre la fragilidad de la infraestructura, en otras regiones del territorio nacional el seguro contra siniestros no se considera una prioridad dentro del presupuesto familiar. Esta tendencia preocupa a las autoridades, pues la recuperación tras un desastre depende en gran medida de la capacidad de respuesta financiera de las familias afectadas.
Ante este escenario, diversas instituciones han propuesto fortalecer la educación financiera para incentivar la protección del patrimonio inmobiliario. Las propuestas actuales incluyen el diseño de productos más accesibles y simplificados que permitan a los ciudadanos de ingresos medios y bajos proteger sus hogares. Asimismo, se busca fomentar la colaboración entre el sector asegurador y los gobiernos locales para difundir los beneficios de los seguros multiriesgo, subrayando que la prevención es la herramienta más eficaz frente a la incertidumbre que generan los fenómenos naturales en México.


