Damnificados en Panamá temen volver a sus hogares tras sismo
Habitantes de Macaracas enfrentan incertidumbre y miedo ante los daños estructurales provocados por el terremoto registrado el pasado viernes.

Habitantes de la localidad de Macaracas, en Panamá, permanecen este domingo en albergues temporales ante el temor de regresar a sus viviendas, las cuales presentan daños estructurales significativos tras el potente sismo registrado el viernes pasado. El movimiento telúrico, que afectó diversas zonas del país, dejó una treintena de personas lesionadas y cuantiosos daños materiales que han obligado a las familias a mantenerse en espacios abiertos por seguridad.
La principal preocupación de los afectados radica en la recurrencia de réplicas que se han sentido en la región durante las últimas 48 horas. Ante la incertidumbre, los vecinos de la zona han optado por evitar el ingreso a inmuebles que muestran grietas visibles en muros y techos, a la espera de que personal técnico realice las inspecciones de habitabilidad necesarias para garantizar su integridad física.
Autoridades locales han intensificado las labores de evaluación de riesgos en las comunidades más golpeadas, coordinando la distribución de apoyos básicos para quienes permanecen fuera de sus hogares. Aunque se han habilitado refugios provisionales, muchas familias han manifestado su inquietud por la falta de un diagnóstico preciso sobre el estado de sus propiedades y el tiempo que deberán permanecer en condiciones de emergencia.
En el ámbito de la gestión de desastres, representantes del gobierno panameño han señalado que se priorizará la revisión de infraestructura crítica, como centros de salud y escuelas, para evitar riesgos mayores. Se prevé que durante los próximos días se establezcan protocolos adicionales de atención para la rehabilitación de viviendas, aunque los damnificados insisten en que la prioridad inmediata es la seguridad estructural antes de considerar cualquier retorno a sus domicilios.


